Otitis y conjuntivitis: las enfermedades del verano.

otitis

Los médicos titulan a las otitis que aparecen en las vacaciones como la otitis del verano ya que son típicas durante esta estación debido al tipo de vida que llevan los niños durante esta época.

¿Por qué se producen las otitis de verano?
A veces un simple baño de playa o de pileta puede desencadenar una otitis externa debido a que los gérmenes infectan primero la piel de la oreja y luego penetran hacia el oído externo, provocando la inflamación del conducto auditivo. Durante un baño prolongado penetra en el oído un exceso de agua que puede provocar la maceración de la piel y la llegada de bacterias, especialmente si entramos en contacto con agua contaminadas. La piel del conducto auditivo se lesiona con facilidad por una limpieza no adecuada o por un frotamiento de la oreja que puede dañar la dermis.

¿Cuáles son los síntomas?

• Dolor de oído, a veces intenso, que suele aparecer rápidamente y se acentúa al manipular la oreja.
• Aparición de una secreción verdosa, a veces con feo olor que sale al exterior.
• Picor en ocasiones importante.
• Puede haber pérdida de audición pero suele ser poco frecuente y, cuando aparece, de poca intensidad.
• El dolor es intenso al presionar el pabellón auricular.

¿Cómo podemos prevenir las otitis de verano?
• Mantener las orejas limpias y secas.
• Después de cada baño se debe limpiar y, sobretodo, secar bien las orejas y los conductos auditivos.
• Esta limpieza y secado se debe realizar con un algodón absorbente y no con hisopos ya que estos, pueden empujar las secreciones del conducto auditivo externo hacia el interior del oído y provocar infecciones más graves. Por lo tanto no es recomendable utilizarlos.
• Otra medida de prevención a tener en cuenta son los tapones de cera, que se deben colocar en los oídos antes de iniciarse el baño.

¿Por qué se produce la conjuntivitis de verano?
La conjuntivitis es una enfermedad de los ojos que se da con más frecuencia en verano, especialmente las irritativas y bacterianas, ya que se ven favorecidas por el calor y el contacto con el agua. La conjuntivitis irritativa tiene su causa en el contacto con el cloro y otras sustancias que se usan para mantener la higiene de las piscinas, aunque también puede contagiarse en la playa si la concentración de sal es muy alta. La conjuntivitis bacteriana se produce por el contacto con microorganismos.

¿Cuáles son los síntomas de la conjuntivitis?
• Costras alrededor de los ojos.
• Los ojos se ponen rojos o rosados.
• Secreción de los ojos.
• Párpados pegajosos, especialmente por la mañana.
• Picazón en los ojos o sensación de ardor.

¿Cómo podemos prevenir la conjuntivitis?
• Usar antiparras herméticas para el baño.
• Proteger los ojos del sol adecuadamente.

¿Cómo podemos enviar su contagio?
• No compartir toallas, almohadas, anteojos de sol o cualquier otro elemento que entre en contacto con los ojos.
• Lavar las sábanas, fundas de almohadas y toallas en agua caliente y detergente para evitar contagios.
• Lavar las manos de toda la familia de manera frecuente con agua y jabón.
• Evitar frotarse o tocarse los ojos ya que puede empeorar la infección.

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La pedagogía Waldorf

escuelas waldorf

¿Quién fue el creador de la pedagogía Waldorf?

El creador de este modelo educativo fue Rudolf Stainer. La primera escuela Waldorf se fundó en 1919 en Stuttgart, Alemania. Esta escuela fue creada para los hijos de los trabajadores de la fábrica de cigarros Waldorf-Astoria y por eso que esta pedagogía lleva su nombre.

¿Qué propone esta pedagogía?

Esta pedagogía propone aprovechar y desarrollar el potencial de cada niño, con la finalidad de que las nuevas generaciones aporten ideas valiosas a la sociedad. También invita a que los niños experimenten y aprendan a través de disciplinas artísticas, como por ejemplo, pintura, tejido, escritura, instrumentos, baile, cocina. En las escuelas Waldorf los niños trabajan y aprenden con materiales de origen natural; los salones son muy acogedores, con colores cálidos, dibujos y trabajos de los niños decorando el lugar, además de juguetes y disfraces.

El método Waldorf busca que el niño tenga una experiencia personal de aprendizaje, que haga suyo todo lo nuevo que aprende y que aprenda a relacionar cada enseñanza con sus experiencias propias.

¿Qué es la educación por septenios?

Uno de los pilares centrales de la Pedagogía Waldorf consiste en el estudio y comprensión del desarrollo de la biografía del ser humano. Esta pedagogía reconoce diversas etapas en la vida de una persona, que se van dando en ciclos de siete años, que se llaman “Septenios”. Durante cada cada uno de ellos, el ser humano presenta y desarrolla determinadas características, en donde van apareciendo necesidades y capacidades. En la pedagogía Waldorf es fundamental acompañar y respetar los tres primeros septenios, de modo que los niños y jóvenes puedan crecer y formarse desde ellos mismos.

Los niños de 0 a 6 años son ubicados dentro de la llamada “primera infancia” en la que se les permite entregarse totalmente a experiencias sensoriales. Son los profesores, educadores y padres de familia quienes comparten la responsabilidad de crear un ambiente agradable y positivo para los niños. Se los estimula a trabajar con su creatividad por medio del juego. Los chicos tienen la oportunidad de disfrazarse, interpretar roles, pintar, bailar, crear, construir, cocinar y dibujar, sensibilizándolos y preparándolos para la vida.

En la llamada “niñez”, de los 7 a los 13 años, se busca incrementar en los pequeños la imaginación, así que los aspectos más rígidos y formales de la enseñanza se les presentan a través de leyendas, mitos, relatos folclóricos, parábolas e imágenes, y de este modo los alumnos no solamente aprenden, sino que se hacen sensibles a su entorno cultural.
La etapa final, de los 14 a los 21 años, establecida esta etapa como “adolescencia”, considera la individualidad de cada alumno y su maduración, puesto que a esta edad el joven ya es capaz de llegar a un pensamiento claro y experimentado; con las bases que tuvo a lo largo de su formación, el alumno podrá tomar las riendas de su propia educación de una manera responsable.

¿Cuáles son las características que diferencian a las escuelas Waldorf de las tradicionales?

Algunas de las características son:

El jardín comienza a la edad de tres años y a él asisten niños de tres, cuatro, cinco y seis años, en modalidad de salas integradas.
La primaria se inicia a los siete años y el maestro de grado acompaña a los niños durante todo el período, que concluye al iniciarse el secundario. El objetivo es que a través del conocimiento profundo de cada niño, el maestro pueda percibir lo que necesita pedagógicamente en cada momento.
La enseñanza se organiza por épocas, no hay un horario. Esto significa que un área de conocimiento se profundiza durante aproximadamente 3 ó 4 semanas y luego se pasa a la siguiente.
El alumno va confeccionando su propio cuaderno de aprendizaje a lo largo del período lectivo. El acercamiento al pensamiento abstracto, con textos y otras fuentes de información es progresivo evitando la intelectualización precoz en los niños.
El maestro evalúa el proceso de aprendizaje a través del contacto cotidiano con los alumnos. Por este motivo el docente tiene una estrecha y recurrente comunicación con los padres, manteniéndolos informados y propiciando un vínculo de retroalimentación. La evaluación final se da en forma de un registro narrativo que comenta el desempeño del niño a lo largo de todo el ciclo lectivo. Esta peculiaridad, además, procura no fomentar la competitividad.
En cuanto a idiomas, se les proporciona desde primer grado alemán e inglés. Se procura con ello que los niños vivencien el “genio de la lengua”, sin buscar un bilingüismo prematuro.

¿Una educación sin notas?

Este enfoque pedagógico sitúa en el centro al alumno, abordando los distintos conocimiento a partir de las etapas de desarrollo en que se encuentren. De este modo, tras tener una imagen de las necesidades de los distintos alumnos, se busca que ellos se involucren con la realización de una tarea, participen por un deseo de aprender y vivencien experiencias satisfactorias de aprendizaje. Al no calificarlos, se les da el espacio para que aquellos niños, con ciertas dificultades, puedan sentirse capaces de realizar un determinado trabajo desde sus destrezas y capacidades individuales.
Si bien no hay notas, a diario se les exige por medio del trabajo en sus cuadernos de clase, tareas, investigaciones, proyectos, presentaciones de distintos tipos, realización de trabajos, informes de lectura, ensayos, etc. Y, a fin de año, el maestro realiza un informe sobre cada alumno, en el cual describe como fue transitando su aprendizaje a lo largo del año.

¿Un niño con capacidades especiales puede concurrir a una escuela Waldorf?

La mayoría de las escuelas cuentan con un equipo pedagógico-terapéutico capaz de acompañar al niño en su desarrollo, evaluando sus capacidades individuales y generando un esquema de aprendizaje que favorezca su avance tanto académico como anímico-espiritual. Es por eso que las escuelas Waldorf son aptas para niños con problemas de aprendizaje o necesidades especiales. Cada escuela organiza la manera y medida en que estos niños se incorporan a los grados para lograr un armónico equilibrio.

Un niño que concurrió a una escuela Waldorf, ante la necesidad de cambiarse a una escuela con pedagogía tradicional, ¿presentaría alguna dificultad?

Los contenidos que se enseñan en una escuela Waldorf contemplan los establecidos por la enseñanza oficial y agregan otros propios de la curricula Waldorf. Los niños se adaptan con naturalidad a otros sistemas educativos y, si egresan de una escuela Waldorf, no presentan problemas al iniciarse en la Universidad o cualquier estudio terciario.

Juegos de mesa, una gran actividad que entretiene y enseña.

juegos de mesa

¿Por qué es bueno jugar juegos de mesa?

Porque…

Son juegos: por el simple hecho de ser un juego ya se convierten en divertidos y entretenidos para nuestros hijos.Los juegos de mesa ayudan a los niños a aprender de forma natural ya que, mediante el juego, ellos aprenden pero por sobre todo se divierten.

Enriquecen la relación familiar: dejar de lado nuestras preocupaciones y ocupaciones durante algunas horas y concentrarnos en un juego de mesa nos permite no solo compartir tiempo sino más bien un momento. A nuestros hijos les gusta jugar con nosotros y sin duda los juegos de mesa son una excelente excusa para lograr un momento familiar.
enseñan matemática: los juegos de mesa les proporcionan a nuestros hijos un acercamiento al reconocimiento de números, a la relación entre el número y la cantidad, al cálculo mental, a la geometría y la comprensión del espacio, entre otras conceptos matemáticos. Por lo tanto, los juegos de mesa les permiten a nuestros hijos practicar la matemática con entusiasmo y diversión dandole un uso útil y permitiéndoles incorporar el pensamiento matemático de manera vivencial.

Enseñan a leer: si bien en muchos juegos de mesa no hay una extensa lectura, siempre encontramos algunas palabras, tarjetas o instrucciones para que practiquen. Al igual que con los conceptos matemáticos, nuestros hijos podrán practicar la lectura y la comprensión de la misma a través del juego y el entretenimiento.

Enseñan a ganar y a perder: En muchos juegos de mesa suelen proponer la competencia entre los jugadores y a algunos niños se acercan a la experiencia de la victoria o la derrota con ansiedad y suelen sufrir si no consiguen ser los primeros. Otros, cuando quieren ganar, nos asombran con una actitud competitiva y con comportamientos poco adecuados hacia los jugadores derrotados. Podemos trabajar estas actitudes con los juegos de mesa y enseñarles a nuestros hijos que a la hora de jugar algunas veces se gana y otras se pierde pero que, sin duda, lo importante no es eso, sino el haber compartido un momento de diversión y entretenimiento.

Enseñan a cooperar: en algunos juegos de mesa se coopera entre los jugadores para lograr un objetivo común. Este tipo de juegos enseñan a nuestros hijos la importancia de cooperar, de trabajar en equipo y de ayudarnos unos a otros. Estos juegos son una buena herramientas para enseñarles esta actitud que los ayudará a desenvolverse muchos aspectos de su vida.

Enseñan a resolver problemas: todos los juegos de mesa suponen un problema que hay que resolver ya que, el propio juego es la resolución de ese problema. Este aprendizaje es importantísimo tanto para la vida académica y escolar de nuestros hijos como para su propia vida. Analizar una situación, comprender las reglas de actuación, manejar los propios recursos y tomar decisiones es precisamente lo que necesitamos para resolver problemas y los juegos de mesa les permiten a nuestros hijos realizar este aprendizaje por ensayo y error.

Aceptación y comprensión de las normas: Una parte importantísima para poder jugar un juego de mesa es que todos los participantes acepten y comprendan las normas. A través de los juegos los niños comprenden su importancia y descubren que solo es posible jugar divirtiéndose si estas se cumplen y respetan ya que del no ser así, el juego termina siendo aburrido y generando un mal clima entre sus jugadores. Sin duda que, comprender, aceptar y cumplir las reglas de un juego les enseña a comprender, aceptar y cumplir las reglas de la casa, del colegio, del club, de la colonia, etc.

Trabajan la memoria: La memoria es una de las capacidades y habilidades cognitivas que más se trabajan en cualquier juego de mesa ya que estos hacen que los niños recuerden las reglas del juego, sus partidas anteriores, las enseñanzas que han hecho de sus errores y aciertos, e incluso, en muchos de ellos, necesitarán ejercitarla específicamente para recordar posiciones o jugadas. Muchos juegos de mesa dirigidos a los niños más pequeños se basan, específicamente, en la memoria y la agilidad visual.

¿Alguna vez pensaste que un simple juego de mesa podía traer tantos beneficios a nuestros hijos?

Películas con vocación

maestra posible foto

El día a día en el aula, los actos de los chicos, sus palabras, sus ideas, sus dibujos, su aprendizaje, son muchas de las cosas que nos ayudan a alimentar aquello con lo que muchos docentes nacen: la vocación.

Pero, otra manera de volver a enamorarnos de nuestra profesión es ver otras historias sobre docentes y llenarnos de ellas. Es por eso que les recomendamos algunas películas sobre docentes para volver a llenarnos de ese espíritu que tanto nos caracteriza. Las historias, experiencias, obstáculos, alegrías, dilemas de estos personajes nos ayudan a identificarnos y a reflexionar ¿por qué no?, acerca de nuestras propias experiencias.

A continuación realizamos una breve reseña sobre cada película:

Los coristas: En 1949, Clément Mathieu (Gérard Jugnot), un profesor de música desempleado, es contratado como preceptor de un instituto correccional de menores. A través de ineficaces y represivas políticas, el director Rachin (François Berléand) intenta con dificultad mantener disciplinados a estos alumnos difíciles. A Mathieu lo sorprende la cruda realidad de la rutina del colegio, pero comienza a operar un cambio en estos niños. Gracias al poder y la magia de la música, el maestro logra que sus vidas cambien para siempre…

La sociedad de los poetas muertos: La historia transcurre en una de las academias más prestigiosas de los EE.UU. Afortunadamente este nuevo año se le da la bienvenida a un nuevo profesor, ex alumno de la misma institución, un profesor que en su época de estudiante perteneció a la “sociedad de los poetas muertos” que era una agrupación secreta y clandestina de los alumnos que no estaban conformes con la forma de educación y que tenían necesidad de ser escuchados sin ser recriminados, de alguna forma ellos en esta sociedad se sentían “libres” de poder decir y hacer lo que quisiesen. El nuevo profesor en sus clases deja entre ver, a sus alumnos la existencia de dicha sociedad, generando interés y curiosidad en ellos, y permitiéndoles soñar nuevamente.

Diarios de la calle: está inspirada en una historia real, y en los diarios de un grupo de adolescentes de un instituto de Estados Unidos tras los disturbios por conflictos interraciales. Tras unos días de clase en el nuevo curso, Gruwell y sus estudiantes entran en un debate sobre el racismo en el que compara la caricatura de un alumno negro con grandes labios, dibujada por otro estudiante, con las caricaturas nazis de judíos con grandes narices. Entonces decide llevarse a la clase a una visita al Museo de la Tolerancia de Los Ángeles, para mostrarles las consecuencias del Holocausto.
La profesora propone que los alumnos lean el Diario de Ana Frank. Luego la profesora hace llegar a los estudiantes diarios, para que los tomen como ejemplo y escriban sobre experiencias pasadas, presentes o pensamientos futuros, sobre buenos tiempos, o malos. Cuando lee lo que los alumnos han escrito se queda maravillada, por la calidad y el fondo de los escritos. Los estudiantes se han convertido en escritores por la libertad. Es por eso, que decide publicar un libro con la recopilación de los artículos.

Estas, son algunas de las películas que elegimos para renovar nuestra vocación, ¿qué películas sobre la vocación docente te gustan a vos?

Balance del año pasado.

balance del año

Palabras de Mamertomenapache que nos ayudan a reflexionar sobre cómo hacer un balance del año pasado.
“Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.
Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad.
Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo.
Ser feliz es una decisión, no nos olvidemos de eso.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas: A aprender a amar, a dejar huella y a ser felices.
En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:

Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo, sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo, de lo cual debemos deshacernos, y no como el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos…
Valorar la libertad como una forma de vencerme a mí mismo y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.
El tercer y último punto a cultivar es el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores. Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de los micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. Querernos. Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida.
Nuestras casas, independientes de los recursos, se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.
Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual.
Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.
Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo, habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.
Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.
Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.”

8 pasos divertidos y fáciles para enseñar a los chicos a nadar.

aprendiendo a nadar

  1. Los piecitos en el piso: para comenzar es importante quedarse en la zona baja de la pileta y cerca de las escaleras. Los niños se sienten más cómodos cuando puedan tocar el fondo. El mayor temor de los niños es a hundirse, así que es importante mostrarles a nuestros hijos que puede poner los pies en el suelo y pararse con su cabeza arriba del agua.
  2. Burbujas: proponé a tu hijo que haga burbujas sobre tus manos ahuecadas, bajando con el tiempo tus manos en la pileta para que las haga desde una cantidad más grande de agua y para que gradualmente quites tus manos.
  3. Orejas mojadas: El sonido y la sensación de sumergir las orejas en el agua son extraños para ellos, así que es importante hacer que se sientan cómodos. La mejor forma de enseñarles la sensación de tener las orejas sumergidas es hacer que pongan cada oreja en el agua mientras están sentados en las escaleras.
  4. Caras sumergidas: Una vez que los niños se sienten cómodos haciendo burbujas con su nariz y boca en el agua, es hora que sumerjan toda la cara. Al principio dejá que lo hagan ellos solos sentados en las escaleras de la pileta. Pero, si se les hace difícil o no lo pueden hacer, puedes ayudarlo. Poné suavemente tu mano derecha en la parte de atrás de su cabeza y a la cuenta de tres guíalos hacia el agua, sumergiendo su cara por tres segundos, contando en voz alta para que puedan escuchar.
  5. Cabeza sumergida: Una vez que el niño se sienta cómodo haciendo burbujas, metiendo sus orejas al agua y sumergiendo toda su cara, es hora de hacer esto con toda la cabeza. Recuérdales que deben hacer burbujas todo el tiempo que estén bajo el agua. Balancéalos ligeramente hacia atrás y hacia adelante, contando hasta tres y a las tres sumérgelos al balancear sus cuerpos a los lados y hacia abajo en una dirección, mientras giran alrededor de 180 grados. Este movimiento sumerge sus cuerpos en un ángulo y ayuda al agua a fluir por los lados por su cara en lugar de entrar directamente a su nariz. Si un niño llora o no puede hacerlo por sus propios medios, trata de sumergirte con él.
  6. La hora de patear: pídele que se ponga boca abajo agarrando se de las escaleras, teniendo la parte superior de su cuerpo en la escalera y teniendo sus piernas en el agua. También puedes hacer que tu hijo se sostenga de tus manos y patee, llevándolo alrededor de toda la pileta mientras chapotea sus piernas. Asegúrate de que patee hacia arriba y hacia abajo, que no lo haga hacia los lados.
  7. Patear y hacer burbujas: Una vez que han dominado el pataleo y hacen burbujas por separado, es hora de combinar estas dos habilidades. Con tus manos en sus axilas, deslízalos lentamente por la piscina mientras patean. Cuenta hasta tres y haz que hagan burbujas con su nariz y boca sumergidas durante tres segundos. Después de que se sientan cómodos con eso, haz que hagan burbujas con la cara completamente sumergida.
  8. Nadar hacia nosotros: por último, haz que tu hijo se pare en las escaleras y aléjate de ellas medio metro. Decile que ponga sus brazos sobre su cabeza, ponga su cara en el agua, que salte del escalón y patalee hacia ti. Cuando llegue a ti, agarrarlo y elogia su logro.

El sol, sus beneficios y precauciones

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La exposición al sol de manera preventiva es una excelente fuente de vitamina D, que favorece la absorción del calcio y mejora la salud ósea de nuestros hijos. Una exposición de 15 minutos diarios es suficiente para producir la vitamina D que el organismo necesita. Pero más allá de los beneficios que el sol nos brinda, debemos tener en cuenta que el sol emite diversas radiaciones solares, algunas de las cuales pueden ser muy perjudiciales para nuestros hijos, ocasionando quemaduras solares (enrojecimiento o ampollas), golpes de calor, deshidratación (por pérdida de agua y minerales) y a largo plazo envejecimiento prematuro de la piel (manchas y arrugas) o mayor riesgo de cáncer de piel en la adultez.

Para prevenir todas las consecuencias negativas que el sol puede generar en nuestros hijos tenemos que ser conscientes de ellas y es necesario que actuemos con prudencia y que sepamos transmitir esta actitud a nuestros hijos. La educación y la prevención deben comenzar desde muy pequeños, y así evitaremos los efectos nocivos del sol.

¿Cómo podemos ser preventivos con la exposición al sol de nuestros hijos? A continuaciones les acercamos un listado de consejos a tener en cuenta para cuidar la piel de nuestros hijos.

  • No colocar protector solar a bebés menores de 6 meses, ya que pueden provocar irritaciones en su piel.
  • A los mayores de 6 meses podemos aplicar en casa antes de salir una crema con factor de protección elevado en la cara y otra de menor factor, aunque también elevado, para el cuerpo (32 o más), resistente al agua y apto para niños, ya que para que sea efectivo el protector, este debe aplicarse media hora antes de la exposición y renovarse al menos cada 2 horas. También es recomendable un buen protector para los labios.
  • No exponer a los niños menores de 1 año al sol de forma directa.
  • Evitar en lo posible las horas de más calor y cuando la acción del sol es más intensa entre las 10 hs. y 16 hs.
  • Tratar de que los niños jueguen en la sombra. Utilizar sombrillas u ofrecer actividades debajo de los árboles o aleros.
  • Recordar que aunque el día esté nublado las radiaciones solares también llegan.
  • Elegir ropa de algodón de colores claros, cómoda y holgada. Sin olvidar gorros y calzado adecuado.