8 pasos divertidos y fáciles para enseñar a los chicos a nadar.

aprendiendo a nadar

  1. Los piecitos en el piso: para comenzar es importante quedarse en la zona baja de la pileta y cerca de las escaleras. Los niños se sienten más cómodos cuando puedan tocar el fondo. El mayor temor de los niños es a hundirse, así que es importante mostrarles a nuestros hijos que puede poner los pies en el suelo y pararse con su cabeza arriba del agua.
  2. Burbujas: proponé a tu hijo que haga burbujas sobre tus manos ahuecadas, bajando con el tiempo tus manos en la pileta para que las haga desde una cantidad más grande de agua y para que gradualmente quites tus manos.
  3. Orejas mojadas: El sonido y la sensación de sumergir las orejas en el agua son extraños para ellos, así que es importante hacer que se sientan cómodos. La mejor forma de enseñarles la sensación de tener las orejas sumergidas es hacer que pongan cada oreja en el agua mientras están sentados en las escaleras.
  4. Caras sumergidas: Una vez que los niños se sienten cómodos haciendo burbujas con su nariz y boca en el agua, es hora que sumerjan toda la cara. Al principio dejá que lo hagan ellos solos sentados en las escaleras de la pileta. Pero, si se les hace difícil o no lo pueden hacer, puedes ayudarlo. Poné suavemente tu mano derecha en la parte de atrás de su cabeza y a la cuenta de tres guíalos hacia el agua, sumergiendo su cara por tres segundos, contando en voz alta para que puedan escuchar.
  5. Cabeza sumergida: Una vez que el niño se sienta cómodo haciendo burbujas, metiendo sus orejas al agua y sumergiendo toda su cara, es hora de hacer esto con toda la cabeza. Recuérdales que deben hacer burbujas todo el tiempo que estén bajo el agua. Balancéalos ligeramente hacia atrás y hacia adelante, contando hasta tres y a las tres sumérgelos al balancear sus cuerpos a los lados y hacia abajo en una dirección, mientras giran alrededor de 180 grados. Este movimiento sumerge sus cuerpos en un ángulo y ayuda al agua a fluir por los lados por su cara en lugar de entrar directamente a su nariz. Si un niño llora o no puede hacerlo por sus propios medios, trata de sumergirte con él.
  6. La hora de patear: pídele que se ponga boca abajo agarrando se de las escaleras, teniendo la parte superior de su cuerpo en la escalera y teniendo sus piernas en el agua. También puedes hacer que tu hijo se sostenga de tus manos y patee, llevándolo alrededor de toda la pileta mientras chapotea sus piernas. Asegúrate de que patee hacia arriba y hacia abajo, que no lo haga hacia los lados.
  7. Patear y hacer burbujas: Una vez que han dominado el pataleo y hacen burbujas por separado, es hora de combinar estas dos habilidades. Con tus manos en sus axilas, deslízalos lentamente por la piscina mientras patean. Cuenta hasta tres y haz que hagan burbujas con su nariz y boca sumergidas durante tres segundos. Después de que se sientan cómodos con eso, haz que hagan burbujas con la cara completamente sumergida.
  8. Nadar hacia nosotros: por último, haz que tu hijo se pare en las escaleras y aléjate de ellas medio metro. Decile que ponga sus brazos sobre su cabeza, ponga su cara en el agua, que salte del escalón y patalee hacia ti. Cuando llegue a ti, agarrarlo y elogia su logro.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s