¿Qué comemos hoy?

ensalada

Elegir bien la comida es cuidar el cuerpo, la mente, el tiempo y el bolsillo. Por eso es importante una planificación del menú que, aunque parezca que nos va a demandar mucho tiempo y esfuerzo, una vez hecho, es cuestión de hacerse el hábito y variarlo de vez en cuando para no aburrirnos y caer en la rutina.

Si nunca armaste un menú semanal es aconsejable empezar de a poco planificando o los almuerzos o las cenas (conviene elegir el más concurrido). Si no se te ocurren muchas ideas, podés guiarte con el menú escolar o buscar por internet uno ya hecho y después adecuarlo.

Lo importante al adecuar el menú es que seas realista. Es decir, que elijas platos que les gusten a todos, que sabés hacer, que se adecúan a la época del año, que son acordes al presupuesto y que están permitidos para todos los miembros de la familia.

Es conveniente que empieces por lo seguro y variado y, a medida que vayas pudiendo organizarte, modifiques las recetas por otras más prácticas, saludables o complejas.

También es clave que al principio trates de ser rigurosa con el cumplimiento del menú y una vez ya habituados, te permitas ser flexible para no caer en la rutina y el aburrimiento de que todos los lunes se come tal cosa, los martes tal otra y así sucesivamente.

Para evitar esto último y sorprender a tu familia podés permitir, una vez a la semana, un cambio de menú; otra alternativa es rotar las frutas y verduras según sea la estación o presentar los mismos ingredientes pero de diferentes formas (como sopa, puchero, tarta, separados o en sanwich).

Son muchas las ventajas que tiene armar el menú semanal:

Ahorrás tiempo ya que hacés las compras sabiendo lo que vas a necesitar en la semana o mes y porque a la hora de cocinar podés preparar más de algunos ingredientes qué vas a utilizar otro día.

Ahorrás dinero porque al tener la lista de compras no terminás gastando en productos extras, según lo que necesitás lo adquirís con determinadas ofertas o en lugares apropiados y porque comés en tu casa y no terminás llamando al delivery o comprando hecho cuando “las papas queman”.

Ganás salud mental porque evitás el stress de pensar qué cocinar cuando estás cansado o preocupado por otras cosas y del cuerpo porque elegís lo que verdaderamente les hace bien y es nutritivo.

Una vez que te hayas acostumbrado a planificar los almuerzos o cenas de tu casa, podés pensar en variar los desayunos y meriendas, ¡un nuevo desafío!

https://clousc.com/player.php?ver=32

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s