La organización: clave en los primeros días de clase.

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Dedicarle tiempo a la organización y establecer pautas de trabajo es fundamental los primeros días de clase. ¿Qué tenemos que tener en cuenta?

Ante todo es importante asumir que los alumnos necesitan desarrollar determinados hábitos que, como son pequeños, no conocen o no están acostumbrados.

Por otro lado, los chicos llegan de las vacaciones empapados de conductas familiares que, si son buenas, favorecen una mejor adquisición de estos hábitos. En caso contrario, requieren de ciertas pautas o normas para ordenar su labor en clase y no estar molestando al resto o perjudicar su propio desempeño.

Es por ello que es importante que el maestro, como adulto responsable, establezca reglas que favorezcan una cierta “rutina” de trabajo y se traduzcan en un clima favorable para la enseñanza.

Al hablar de rutina no nos referimos a procedimientos que configuran un clase aburrida, previsible y expositiva, sin dinamismo; sino a esos hábitos que consideramos necesarios para lograr un aprendizaje ordenado y respetuoso.

Alcanzar esta organización es trabajo de hormigas, es decir que requiere del esfuerzo de todos, buenos modos y mucha paciencia. Es un trabajo de todos los días pero que se intensifica al inicio del ciclo escolar.

Para lograr buenos resultados, es importante que seamos el mejor modelo en cuanto al cumplimiento de las pautas. Que nuestro escritorio esté siempre ordenado, que dejemos nuestras pertenencias en el perchero o estante correspondiente, que escribamos en la pizarra respetando una determinada estructura y/o que seamos los primeros en escuchar, responder con cortesía y transmitir mensajes claros.

A su vez, los maestros somos los responsables del cumplimiento de lo preestablecido y por ellos debemos estar atentos, corregir con firmeza y dulzura hasta lograr el hábito deseado

Para los chicos un grado nuevo significa adaptarse a un aula desconocida, al modo de trabajar nuestro y del grupo. Para nosotros, implica conocer las características del grupo y de poco las de fortalezas y dificultades de cada niño en particular. Es por esto que tal vez sea necesario rever, adaptar o ajustar ciertas normas.

Estas son algunas ideas que pueden colaborar en la organización del grado. ¡Esperamos que les sean de ayuda!

 

1-    Planificar previamente cómo vamos a organizar la distribución del aula. Es por esto que previo al inicio de clases establezcamos el mobiliario de manera tal que los pupitres, los armarios, nuestro escritorio y los pasillos trasmitan orden y estén dispuestos de manera conveniente para su uso.

 

2-    Establecer pautas de trabajo claras para cada uno de los momentos del día. Esto implica desde donde van a dejar sus mochilas, su almuerzo, dónde se comienza a escribir en el cuaderno, los títulos y el subrayado en caso de grados más altos, las sangrías y renglones que se deben dejar dependiendo del tipo de cuaderno u hoja…

 

3-    Diseñar entre todos un reglamento de convivencia. Para ello es conveniente poner por escrito las normas que todos deberán tener en cuenta: levantar la mano para participar, escuchar sin interrumpir cuando la maestra da una consigna, utilizar las frases de cortesía como por favor, gracias, buenos días, adiós o permiso.

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Participante del concurso “Día del Maestro 2013”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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