Consejos y ejercicios para mejorar la legibilidad de la escritura manuscrita

Letras gigantes que ocupan varios renglones, letras diminutas casi imperceptibles, letras largas y pegoteadas, letras que no se unen, letras chinas… ¡AYUDA!

A partir del aprendizaje del dibujo de los grafemas de nuestro abecedario, cada niño va a ir adquiriendo un estilo propio . Hay muchos factores que pueden influir en este estilo: la experiencia que cada uno haya tenido dibujando en su niñez, la postura para escribir, la forma de agarrar el lápiz, el desarrollo de la motricidad fina, entre otros.

Cada letra implica un recorrido. Líneas que suben, otras que bajan y se cruzan, otras que forman círculos o líneas rectas, pero que finalmente al unirlas forman palabras. Estas palabras permiten transmitir un mensaje.

¿Qué pasa si el mensaje escrito no se entiende, no se lee bien o cansa a la vista? Sencillamente dificulta la comunicación.

A los chicos les cuesta entender lo que escribieron, los grandes sufrimos tratando de interpretar.

A los chicos les cuesta leer correctamente, los grandes necesitamos anteojos con infinito de aumento.

Aprender a escribir con caligrafía legible no es fácil: los chicos tienen que memorizar el diseño de los signos, coordinar lo que hace la mano con lo que dice el cerebro, relacionar las formas con las letras y su sonido y organizarse en la hoja, amén de practicar para que el proceso se vaya automatizando. Son muchas habilidades y procedimientos simulatáneos que se van logrando de a poco.

Algunos lo logran hacer con rápidamente, con naturalidad; otros, en cambio, necesitan más práctica y ejercitación. Como padres, a veces no sabemos qué podemos hacer para ayudarlos y tienen tanta tarea que preferimos dejar de lado el tema de la letra para focalizarnos en el estudio.

Aquí te mostramos algunos tipos de letras. Para cada uno te sugerimos ejercicios divertidos que podés hacer con tus hijos para ayudarlos a mejorar su caligrafía.

Letras demasiado grandes o demasiado pequeñas o extra finas.

letras grandes

Hay letras que son demasiado grandes que, a pesar de que son redondas, con buena forma y que se entienden perfectamente, a la vista no dan la sensación de orden ya que abarcan muchos renglones de alto y entran pocas palabras por fila. Se desbordan, su tamaño resulta desproporcionado con la hoja.

letras pequeñas

Por el contrario, existen letras diminutas, también redonditas, con buena forma, pero que no se pueden leer de lo pequeñas que son. Para decodificar la escritura necesitamos enfocar demasiado la vista, ponernos los anteojos y cargarnos de paciencia.

letras altas

También hay letras que son finitas, alargadas hacia arriba, y hasta a veces recostadas, que están bien dibujadas pero que fatigan visualmente a la lectura porque no quedan espacio entre una letra y la otra.

En cualquiera de estos tres casos, la dificultad no es tanto el dibujo de la letra sino la organización de esta en el renglón. Respetar los espacios entre letras y palabras y los tamaños de cada una facilitan la lectura.

Para mejorar estos tipos de letras, existen cuadernillos con ejercicios de caligrafía que presentan el renglón subdividido con una suave línea intermedia para que los niños respeten los tamaños de las letras mayúsculas y minúsculas.

Se calcula que un tamaño promedio para las letras cursivas minúsculas es la mitad del alto de un renglón y para las cursivas mayúsculas o letras como la L o T, el alto de un renglón entero. En el caso de las letras que continúan por debajo del renglón como la J o la G se calcula medio renglón para abajo.

Finalmente, es aconsejable comprar cuadernillos en donde lo que se copie sea entretenido para el chico. Existen unos que vienen con coplas, chistes, juegos, adivinanzas y trabalenguas para copiar.

Letras temblorosas

letras temblorosas

Las letras temblorosas son aquellas en las que la forma no es clara y firme. Se relaciona más con el desarrollo de la motricidad fina y la presión con la que se traza la letra. Para ellos es muy importante ejercitar la secuencia del trayecto de la letra.

Una buena manera de ejercitar puede ser completando letras grandes con papelitos de colores sin salirse del borde o formar letras con diferentes materiales: masas, pintura o témpera, plasticolas de colores.

También se puede jugar a escribir letras en la espalda de otro y que este las tenga que adivinar o tocar letras con relieve sin mirar y reconocerlas.

De esta manera podemos estimularlos a practicar sin la necesidad de que sea un momento tenso o de estudio.

Letras abiertas e independientes

letras abiertas

Hay letras que no se unen porque los chicos no dibujan los enlaces y letras que no cierran porque los trayectos no se unen. En ambos casos la palabra pierde su sentido y se confunde.

Para mejorar esto, se puede jugar a armar letras con tiras de plastilina. Para ello, hay que realizar segmentos con terminaciones de manitos y colocarlas al final, al cierre o comienzo de la letra siguiente.

Te aconsejamos también leer del blog de Comunidad Éxito el artículo referido al desarrollo de la motricidad fina para la iniciación de la escritura. Acá te pasamos el enlace: http://wp.me/p2YVRU-4n

¡Esperamos que estas ideas puedan ayudarte!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s