¡Tengo muchas pruebas y no sé como estudiar!

chico_aburrido1

Llega mitad de año y con ella la agenda de nuestros hijos se llena de anuncios de evaluaciones. Muchos chicos se organizan solos pero otros se abruman y no saben cómo estudiar. ¿Cómo podemos ayudar desde casa ante esta situación?

En esta época del año son muchos los chicos que llegan a casa pidiendo ayuda para estudiar, ya que es el momento del año cuando los docentes evalúan la primera parte del ciclo lectivo.

El problema se vuelve más complejo cuando las fechas de las pruebas son muy próximas entre sí. Entonces, ¿cómo ayudamos a nuestros hijos en la organización del estudio y en la planificación del tiempo para la práctica de cada tema?, ¿qué materia  deben preparar primero?, ¿a cuál dedicarle más tiempo?, ¿cuál es la más compleja?; estas y otras preguntas, a veces angustiantes, surgen antes de un período de pruebas.

Partamos de la base de que las maestras y profesores han seguido un criterio lógico para fijar entre ellos las fechas de las evaluaciones y, al mismo tiempo, han considerado que para algunas pruebas los alumnos solo deberán fijar los contenidos ya trabajados en clase con ejercitación mientras que para otras deberán utilizar la memoria para recordar datos o acontecimientos. Si esto es así, los padres solo deberíamos acompañar a nuestros hijos en la organización del estudio planificando horarios, y en la medida en que ellos nos lo requieran, en la comprobación de los contenidos aprendidos, “tomándoles la lección”, pero siendo conscientes de que de a poco debemos dejar que lo hagan de forma más independiente.

Conviene tener en cuenta tres momentos claves en este período: la preparación antes de la prueba, las acciones realizadas el día de la misma y la actitud posterior a ella.

Es muy importante en la primera instancia leer la información que llegó desde la escuela: conocer el temario, saber qué se evalúa, identificar si la evaluación es sobre los contenidos del bimestre, si sólo abarcan una parte de ellos o si es una prueba que integra los temas de toda la primera parte del año escolar; si la nota se volcará directamente en el boletín o si será promediada con otras. También es fundamental conocer si será realizada en forma escrita u oral, ya que si nuestro hijo posee alguna dificultad para expresarse en público debemos enfocarnos más en ese punto.

A partir de este momento tenemos que sentarnos para hablar con ellos y saber si le “tiene miedo” a alguna de las materias, comparar las notas anteriores de esa área, reflexionar sobre lo que sí sabe a partir de lo escuchado en clase y diagramar los horarios semanales para acompañarlos y si es necesario, supervisar que lo estén haciendo bien.

Si tenemos alguna duda o necesitamos orientarnos para ayudarlos, podemos hablar con el docente para que nos dé algunos consejos sobre cómo nos conviene intervenir.

Para el día de los exámenes debemos asegurarnos de que los chicos hayan dormido la cantidad de horas necesarias, no vayan a la escuela sin desayunar y que sientan confianza en sí mismos porque se han preparado para un buen rendimiento.

Una vez finalizadas las evaluaciones, les preguntaremos cómo creen que les fue, cómo se sintieron durante el examen pero luego de esto no conviene que mostremos ansiedad por el resultado numérico hasta que ellos nos lo digan. Si cuando llega el momento de la devolución de la evaluación, la calificación no fue la esperada y el niño se siente abatido debemos tranquilizarlo diciéndole que ya habrá posibilidad de recuperar o de levantar la nota. Podremos contarle alguna experiencia similar vivida por nosotros en nuestra vida de estudiantes que al día de hoy recordamos como un traspié que tuvo buenos resultados a futuro. También conviene revisar la evaluación para que el niño y nosotros tengamos idea del tipo de error y de la forma de calificación para no cometer los mismos errores en la siguiente oportunidad.

Todas estas estrategias se complementan con el monitoreo del hábito de estudio que está llevando nuestro hijo, o sea, el comprobar  que esté cumpliendo con la tarea a tiempo y si está copiando todo del pizarrón, por ejemplo. Si ayudamos a fomentar un hábito de estudio y nos comunicamos con los docentes cuando vemos situaciones problemáticas relacionadas con el estudio, será más fácil superar las situaciones de examen sin estresarnos o presionarlos para que logren alcanzar un buen rendimiento académico.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s