Festejando el cumpleaños

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Se acerca la fecha del cumpleaños y, más allá del presupuesto con el que contemos, queremos que ese día sea inolvidable. Desde aquí te ayudamos con algunas claves para su organización.

Tanto el “cumpleañero” como sus familiares, esperamos ese día con mucha ilusión por eso debemos ser muy organizados si queremos disfrutar todos del festejo. Acá te presentamos algunas decisiones que hay que tomar cuando planificamos la fiesta de cumpleaños.

1.      ¿Lo festejaremos el mismo día de su cumpleaños u otro día?

No habría que dejar para último momento esa decisión ya que si queremos realizar el festejo en un salón, debemos asegurarnos disponibilidad para el día elegido contratando el lugar, a veces, con varias semanas de antelación.

Si bien todo niño prefiere realizar su fiesta el mismo día del cumpleaños, en ocasiones no convienen determinadas fechas u horarios; por ejemplo, un sábado a la mañana o un domingo al mediodía o muy temprano a la tarde. Si el cumpleaños cae en vacaciones, habrá que asegurarse de que confirmen su asistencia gran parte de los invitados. Nada más frustrante que una elevada inasistencia…

El resto de los días y horarios elegidos tiene que estar pensado en relación con el horario escolar ; también se tiene que poner en consideración la ubicación  del salón o domicilio donde se vaya a desarrollar el evento ya que si es complicado o lejano el acceso puede llegar a reducir la asistencia o hacer que muchos niños lleguen tarde y se desluzca la organización de los juegos y actividades.

2.      ¿Con qué presupuesto cuento?

Es oportuno comenzar la organización del cumpleaños respondiendo con una cifra concreta a esta pregunta ya que la torta, las tarjetas, el salón y la animación, entre otros,  irán sumando muchos gastos. Entonces, seamos realistas desde el comienzo. Seguramente vamos a poder hacer un lindo festejo ya sea en un salón como en casa; lo importante es planificar el gasto de antemano y no tener que endeudarnos de más o reducir a último momento.

Una alternativa para reducir costos es hacer un festejo conjunto con otros amiguitos –lo ideal es que sean no más de tres- que cumplan esa misma semana o dentro de fechas cercanas. Es fundamental que ellos sean buenos amigos entre sí y que logres un buen entendimiento con las madres antes de tomar esa decisión. En este caso hay que planificar bien el momento de soplar las velitas. Siempre será conveniente separar las tortas haciendo una para cada uno.

3.      ¿En un salón, en casa, en el club o en el colegio?

Festejar el cumpleaños en un salón –o pelotero para los más chicos- implica un gasto adicional pero generalmente es la opción elegida por mamás y papás muy ocupados porque nos desentendemos de varios aspectos del festejo (animación, decoración, comida),  y suele estar casi todo incluido. Otra opción son los lugares al aire libre como clubes o parques, en los que la animación suele estar organizada a partir de juegos o deportes grupales. En estos casos habrá que considerar otras opciones en caso de mal tiempo o lluvia.

Los festejos en casas particulares son ideales cuando se cuenta con un patio, jardín, playroom o habitación especialmente dispuesta para el festejo. Esta se embellecerá si la adornamos con globos o guirnaldas así como con posters o carteles de feliz cumpleaños.

4.      ¿Cuál es la duración adecuada para un festejo?

Lo ideal es que no supere las tres horas ya que transcurrido ese tiempo el cansancio y en ocasiones la sobreexitación supera a los niños. Un punto importante es que los padres que llevarán y traerán a los invitados respeten, en la mayor medida posible, la hora de llegada así como la de finalización. Angustia al homenajeado ver que sus amigos no llegan a horario, de la misma manera que lo entristece que se retiren antes de que le canten el feliz cumpleaños y sople las velitas, momento más emotivo del festejo tanto para el niño como para sus padres.

5.      ¿Invitamos a todos los niños del grado o solo a sus amigos?

Cuando un niño no es invitado a un festejo y ve que a otros del grupo escolar sí, sufre sobre manera. No es recomendable hacer este tipo de diferencias. En ocasiones la decisión pasa por un tema de espacio y en otras, algunos padres piensan que algunos niños son muy conflictivos o peleadores y por eso prefieren no invitarlos. Si este fuera el caso, la solución sería hablar con el niño antes del festejo o prestarle un poco más de atención que al resto. Por otro lado, el personal de animación de los salones tiene la experiencia suficiente para tratar estos temas. Si el problema llega a mayores, se apartará al niño del festejo y se le hará entender que se está comportando indebidamente y que si no tiene “ganas” de participar según las reglas, puede llamar a sus papás para que lo retiren antes.

Otro tema a considerar es el de los amigos, primos u otros niños que deberíamos invitar pero no forman parte del gran grupo, o sea, no conocen más que al cumpleañero. En ocasiones nos preocupamos más nosotros, los adultos,  por su adaptación que el niño en sí quien si bien en los primeros minutos puede sentirse aislado, a medida que transcurren los juegos suele integrarse. Si así no lo hiciere, deberá ocuparse de esto el animador o quien esté a cargo del festejo.

6.      ¿Dejamos que el homenajeado reparta las tarjetas o enviamos una electrónica? No podemos privar al niño de experimentar el placer que le resulta repartir las invitaciones para “su” cumpleaños. Si fuera este el caso, hay que asegurarse de que lleguen todas a destino. En el caso de los más chiquitos, es la maestra quien la abrocha al cuaderno de comunicaciones pero si no fuera así, podemos hacer un llamado telefónico un par de días antes para confirmar la asistencia. Otra alternativa es la tarjeta electrónica siempre y cuando estemos seguros de que todos los padres chequean frecuentemente esa dirección de mail. En este caso pidamos también un acuse de recibo y confirmación por la misma vía.

Si el cumpleaños se realizara al término de la jornada escolar y se necesitara una autorización para el traslado de los niños, no  es conveniente esperar hasta el último día  tanto para enviar los formularios como para firmar la autorización.

7.      ¿Qué tipo de comida vamos a servirle a los chicos? Un consejo útil: a los chicos les interesan mucho más la animación y los juegos que la comida. Es importante que estén bien hidratados durante toda la fiesta ya que seguramente los juegos y actividades los harán transpirar. Solo deben tomar y comer alrededor de la mesa  para evitar accidentes y derrames. Siempre pensamos en las tradicionales gasesosas pero no debemos olvidarnos de ofrecer jarras o botellas con agua. Con respecto a la comida, sabemos que los tradicionales snacks, panchos y hamburguesas nunca fallan pero si nos resistimos a la comida chatarra podemos intentar con empanaditas, pizzetas o sanguchitos de pollo. Para la mesa dulce, alcanza con la tradicional torta pero a veces los alfajorcitos de maicena o chocolate, los conitos de dulce de leche, arrolladitos o los cubanitos hacen furor.

Tema aparte es la comida que se servirá a los adultos pero esta decisión estará relacionada con el número de los mismos y con el grado de participación y tiempo que estarán en el evento. Si grandes y chicos compartieran la mesa, deberá tenerse especial cuidado con el alcohol, si es que lo hubiera.

8.      ¿Qué tipo de animación va a haber?

La animación es una de las decisiones más difíciles. Depende de la edad de los chicos. Si son varones o nenas y del tipo de lugar. Por lo general la ayuda de un animador ingenioso y carismático hace que el cumple tenga otro brillo. Hay  animadoras con mucha creatividad y profes de educación física que organicen partidos de fútbol, quemado u otros juegos grupales divirtiendo al grupo largos ratos. No siempre se cuenta con suficiente presupuesto para contratar animadores; en este caso pueden ser de excelente ayuda los hermanos o hermanas adolescentes del cumpleañero quienes conocen a muchos de los chicos y pueden organizar juegos simples o karaokes.

9.      ¿Qué tipo de torta elegir y con qué decoración?

En el caso de la torta de cumpleaños, “menos es más”, esto quiere decir que la que más éxito tiene es el tradicional bizcochuelo relleno con dulce de leche y cubierto con chocolate o granas de colores; también la tipo chocotorta. Es preferible que sea rectangular y no muy alta para que al cortar las porciones resulte más fácil.

Sí debemos elegir cuidadosamente la decoración ya que los niños se detienen mucho en eso. Arcos de futbol, castillos de princesas, ositos, payasos, personajes televisivos, etc. pueden darle a la torta un carácter especial que muestre la dedicación y el cariño con el cual estamos festejando su cumpleaños. Además esta decoración estará en primer plano en esa foto inolvidable que guardaremos en el album o CD.

10.  ¿Colgamos una piñata?

Además del rito de soplar las velitas, otro similar es romper la piñata, ese globo lleno de caramelos y en algunos casos de pequeños juguetes. La piñata no es un agregado muy costoso y le brinda espectacularidad al momento de cierre de la fiesta en el que los más chicos especialmente, esperan llenar su bolsillos de caramelos.

11.  ¿Qué bolsita o souvenir se llevarán?

La bolsita que se llevarán los invitados tiene la finalidad de prolongar la fiesta una vez terminada. Es como llevarse un recuerdo de esa alegría que sintieron durante el cumpleaños. Camino a su casa los chicos la revisarán y sacarán de ella desde caramelos y pequeños juguetitos hasta opciones más creativas como cajitas pintadas o un portaretrato del homenajeado. No nos arrepentiremos de seguir la tradición de despedirlos a cada uno con un globo y una bolsita…

12.  ¿Qué harán los padres que se quedan en el lugar; dónde se ubicarán?

Idealmente el lugar destinado a los padres que se quedan durante la fiesta debería estar un poco alejado del lugar de ruidos pero a vez tienen que sentir que están integrados a la fiesta, esto hará que se sientan cómodos para hablar y los chicos sentirán su presencia.

13.  ¿Cómo se retiran los chicos?

Tenemos que asegurarnos de tener un adecuado control de la salida de los chicos al finalizar la fiesta. Que cada chico se vaya con su papá, mamá o quien fue encargado de ir a buscarlo. En caso de que algunos padres lleven a varios chicos es conveniente saberlo con anticipación para que no existan dudas que deberán resolverse, en todo caso, con celular en mano. Las tareas finales de limpieza y desconcentración ya exigen demasiado para que tengamos a la vez que organizar quien se lleva a quién.

La organización de la fiesta de cumpleaños puede generar mucho estrés y agotamiento pero si tenemos en claro los aspectos antes enumerados podremos ir haciendo los preparativos con tiempo y a tiempo. Pensá que nuestros hijos -por sobre todo- quieren vernos contentas y felices con lo que estamos haciendo para ellos.  Tratá de disfrutar de la organización como si ya estuvieras festejando su cumpleaños, así todo se podrá convertir en una fiesta desde el primer momento.

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