El desorden del cuarto de los chicos. Cuándo y hasta dónde intervenir

foto para orden en el cuarto

 

Lograr que los chicos ordenen su cuarto puede transformarse en una tarea muy resistida. ¿Cuándo es necesario pedirles que ordenen su cuarto?  ¿Hasta qué punto debemos insistirles y qué hacer cuando no nos obedecen?

Ser ordenados facilita muchas actividades de nuestra vida ya que, en una primera instancia, nos permite encontrar más rápidamente nuestros objetos personales y otros de uso común entre los miembros de la familia.

Cabe aclarar que en el hogar la idea de orden suele estar asociada a la de limpieza y en ocasiones algunas madres llegan a transformar esto en una obsesión. Pero sin llegar a tales extremos, si bien en el momento del juego permitimos que los chicos desparramen sus juguetes por su cuarto u otros espacios de la casa, un entorno ordenado y limpio es ideal para que los chicos descansen, estudien y hagan la tarea.

Muchos especialistas insisten en que un orden exterior reflejaría un orden interior; una persona desordenada en su entorno rara vez es ordenada con sus ideas o acciones. En reglas generales, un orden exterior predispone a una organización intelectual que lleva a la atención, a la concentración necesaria para el estudio.

El colegio siempre ha sido promotor del orden; orden en la fila antes de entrar al aula, en los útiles, en la mochila, en los horarios de estudio y recreo, en la llegada temprano a clase, etc.

Es lógico que naturalmente seamos desordenados, pues para hacer orden es necesario un esfuerzo de clasificación. Hay que dedicar tiempo extra para ordenar y a los chicos muchas veces les da pereza hacerlo.

Como mencionamos anteriormente, los padres tenemos que tener cuidado con no “pasarnos de rosca” a la hora de exigir orden. Por un lado debemos distinguir las zonas comunes en el hogar -pasillo, cocina, comedor, baños- y por otro lado el cuarto de nuestro hijo, o sea su espacio privado o compartido por otros hermanos. En las zonas comunes, toda la familia contribuirá a cuidar el orden, pero el cuarto de nuestro hijo debería convertirse en ámbito de su responsabilidad, en el lugar donde  ponga en práctica el orden de sus objetos.

Muchos padres desean que el cuarto de su hijo esté tan ordenado como, por ejemplo, el living. Ante la negativa o  resistencia de los chicos, comienzan los gritos y las amenazas que superan lo razonable y producen desgaste entre padres e hijos.

Por otro lado, hacerle siempre la cama, ordenar su ropa y sus juguetes no lo ayudará a ser ordenado. Deberíamos enseñarle a disfrutar de los beneficios del orden para que él tome la iniciativa a medida que crezca, aunque sabemos que es una tarea difícil.

Sobre la base de algunas experiencias, compartimos algunos tips para que los chicos valoren los beneficios de mantener el orden de sus objetos personales  y de su cuarto:

Que lo haga él y no vos

Una de las reglas principales es no ordenar por ellos. Muchas madres o padres van atrás de su hijo ordenando lo que él o ella dejan tirado. De esta forma fomentamos la “ley del menor esfuerzo”. El pensamiento que hay que evitar es: “Prefiero hacerlo yo a ponerme a discutir con él para convencerlo de que ordene”. Ordenar juntos, en donde ambos pongan manos a la obra y luego termine el chico parece ser una alternativa intermedia interesante.

Cajas, cajones y armarios

Es importante contar con armarios, cajones, cestos, bibliotecas y cajas para que cada cosa tenga su lugar. En muchos casos las cajas de cartón son una gran ayuda; éstas se pueden decorar forrándolas con papeles decorativos. De esta forma, sin necesidad de ser obsesivos, los niños pueden colocar todos los juguetes en un mismo canasto, todos los libros en una pequeña biblioteca, toda la ropa en un cesto, y así sucesivamente.

Cada tanto…tirar!

Para ordenar hay que tener espacio. Muchos cuartos se caracterizan por la acumulación de juguetes inservibles, rotos y muchos armarios están llenos de ropa que ya no se usa. Regalemos los juguetes que no se usen, siempre y cuando estén en buenas condiciones. Las navidades son una gran oportunidad, pero durante todo el año muchas instituciones de ayuda a barrios carenciados recibirán con los brazos abiertos ropa o juguetes.

Horario acordado para limpiar y ordenar

En muchas familias es de utilidad fijar un día de la semana para hacer orden y limpieza en forma más profunda, por ejemplo, el sábado por la mañana. El hacerlo con regularidad va generando el hábito. Durante la semana podemos poner como objetivo ordenar el cuarto antes de la cena, así está listo para ir a dormir a la hora prevista en caso de que al otro día nos tengamos que levantar temprano para ir al colegio.

Jugar a ordenar

Por último, para los más chicos, en la edad de jardín, se puede aplicar la tradicional técnica de jugar a ordenar, siempre con una sonrisa que los estimule a realizar algo divertido, y que puede estar acompañado de la canción que muchos ya conocen: “a ordenar….a ordenar…. cada cosa en su lugar….”.

Porque de eso se trata

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s